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ASPECTO FISICO
Se ha perdido
en la memoria de la especie humana la forma natural y mas sana de
alimentarse. Y como otros aspectos de la cultura humana, el aspecto
alimenticio es susceptible de grandes variaciones.
Nos vamos a permitir desarrollar aquí algunos puntos de vista
al respecto.
Desde el punto de vista arqueológico, las investigaciones
que se han hecho al respecto, muestran que los orígenes de
la especie humana fueron vegetarianos. Nuestros remotos antepasados
eran predominantemente recolectores de frutos y de semillas, que
las tomaban de los árboles y de la tierra. Parece que en
los períodos de las glaciaciones, se tornó en algunos
lugares muy difícil la obtención de frutos y semillas,
y tuvo que implementarse la caza de animales para sobrevivir. Es
probable que desde ese difícil período de la humanidad
se arrastre culturalmente el consumo de carne animal como medio
de alimentación alternativo.
Como una de las principales características del ser humano
es su cultura, es por medio de ella que hay que tomar una decisión
al respecto.
Comparando los sistemas digestivos del ser humano con los de los
animales carnívoros y herbívoros vemos que el aparato
digestivo humano es similar al de otras especies herbívoras.
La carne, una vez muerto el animal, comienza un rápido proceso
de putrefacción. Las bacterias comienzan a descomponerla
alimentándose de ella. Es por ello que en las industrias
de la carne se suele utilizar diversos productos químicos
para evitar su rápida descomposición, además
de toxinas aplicadas al animal aún vivo. Es necesario su
congelamiento ni bien muere el animal, esto retrasa un poco más
el proceso de las bacterias. Además se suelen lavar los trozos
de carne para presentarla ante la vista del consumidor como limpia
y sin olor.
Por esta razón es que los animales carnívoros poseen
un intestino que es fundamentalmente corto en longitud ( no más
de 4 o 5 veces la longitud del animal). El proceso de la digestión
del animal carnívoro debe ser rápido para evitar que
las toxinas debidas a la putrefacción de la carne de que
se alimenta ingresen al organismo en cantidades importantes. El
alimento del carnívoro debe pasar lo más rápido
posible a través de todo el aparato digestivo para poder
ser eliminado en el lapso mas corto posible.
En cambio los animales herbívoros poseen intestinos mucho
más largos ( 10 u 12 veces o mas la longitud de su cuerpo),
ya que el proceso de descomposición de los productos vegetales
es mucho mas lento. Entonces el alimento puede ser digerido de forma
más completa a lo largo del recorrido del aparato digestivo.
El intestino de un ser humano es de 10 u 11 veces la longitud de
su cuerpo (tomando la longitud desde la coronilla hasta la basa
de la espina dorsal), por lo tanto se asemeja al grupo de los animales
herbívoros.
Las costumbres
del hombre moderno han devenido en un exceso de consumo de carne
en su dieta alimenticia, y nutricionalmente pobre y desequilibrada.
Además la repercusión en la salud debido a la incidencia
de grasas saturadas ha sido negativa.
Dentro de las estadísticas de mortalidad actuales, y particularmente
de los países desarrollados se observa que una de las principales
causas de muerte es debida fundamentalmente a enfermedades cardiovasculares
y cerebro vasculares. Los factores de riesgo de estas enfermedades
son los hábitos negativos de consumo, y entre ellos el exceso
en el consumo de carne, cigarrillos, y alcohol, así como
también la falta de ejercicio corporal. El exceso en el consumo
de carne genera que las arterias se vuelvan rígidas y pierdan
su flexibilidad natural. Esto genera una suba en la presión
arterial y un exceso de trabajo del corazón que comienza
a agrandarse por el esfuerzo de bombear sangre a todo el organismo,
aumentando mucho el riesgo de enfermedades coronarias y cerebrovasculares.
Además el exceso de proteínas de la carne produce
ácido úrico que se deposita en las articulaciones
del cuerpo, volviéndolas rígidas y generando dolor
en las mismas. En casos extremos genera gota y cálculos renales.
Macroscópicamente le quita flexibilidad al cuerpo.
Al ingerir la carne se está ingiriendo las toxinas que se
le han administrado de forma artificial al animal para obtener un
mejor producto, así como también las toxinas naturales
que generó el cuerpo del animal debido al estrés que
le produjo la situación cruenta y sanguinaria de su muerte,
así como también las toxinas generadas por el dolor,
el terror y el miedo. Como he oído alguna vez a un productor
de carne "es increíble como las vacas saben cuando les
toca la hora de ir al matadero". Uno podría decir genéricamente
que está comiendo el estrés de muerte de ese animal.
Los animales
carnívoros están dotados de colmillos que cumplen
la función de desgarrar y matar a su presa y luego tragarla.
Los animales herbívoros poseen molares de gran superficie
que le permiten triturar por medio de la masticación los
vegetales y las semillas, a la par que se mezcla con la saliva comenzando
un importante proceso digestivo en la misma boca.
El ser humano posee grandes muelas que le permiten triturar y masticar
las semillas y los vegetales que consume, mezclándolos con
su saliva para favorecer el proceso digestivo.
En resumen,
como vemos hay una cantidad de elementos que nos permiten ver que
la alimentación más adecuada para el ser humano desde
el punto de vista físico consiste en una alimentación
vegetariana, basada en productos vegetales. La dieta yóguica
incluye la leche y sus derivados, y la miel de abeja. Por lo tanto
todo lo que provenga de manera directa de la tierra, el sol, el
aire y el agua es más nutritivo y saludable que lo que proviene
de manera indirecta del mismo.
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