La práctica de la Meditación con Mantras (Yapa)

 
   

La eficacia del Yoga se acentúa de acuerdo con el grado de concentración. La mente debe estar fija en la Fuente, solamente así se obtienen los máximos beneficios del Mantra. Las vibraciones rítmicas producidas por la repetición del Mantra regulan las vibraciones inestables de los cinco cuerpos. El Mantra controla las tendencias naturales de la mente hacia los pensamientos objetivos y contribuye a fortalecer el poder espiritual.
Swami Sivananda

Existen varias ayudas prácticas para progresar en el Yapa, o meditación con el Mantra, que han sido probadas durante miles de años y están basadas en sólidos principios naturales y psicológicos.

Rezar el rosario es la forma de Yapa mas familiar en Occidente. A menudo se usa en la repetición del Mantra un mala, instrumento similar al rosario. Este mala contribuye a mantener la atención, actúa de foco para la energía física y es una ayuda para la recitación continua y rítmica. Consta de 108 cuentas más una, el meru, un poco mayor que las otras. El meru es la señal que indica que el Mantra se ha repetido 108 veces, o un mala. Los dedos no deben atravesar el meru, cuando se llega a él, se da la vuelta al mala y se continúa recitando el Mantra en la dirección opuesta. Las cuentas se pasan con los dedos pulgar y medio, sin utilizar jamás el índice.

El Mantra ha de pronunciarse claramente y sin errores. La repetición no ha de ser ni muy rápida ni muy lenta y ha de hacerse con el pensamiento puesto en su significado. La velocidad puede aumentarse si la mente se distrae. Es necesario mantenerse alerta durante todo el tiempo que dure la práctica, porque, al cabo de algún tiempo, la mente, naturalmente, tenderá a alejarse del objeto de la concentración.

Puede repetirse el Mantra en voz alta durante algún tiempo, después en un susurro y, después, recitarlo mentalmente.

La repetición audible se denomina vaikhari Yapa, mientras que la que se hace en un susurro es upamsu Yapa. La repetición mental, manasika Yapa, es la mas poderosa y la que mayor concentración requiere, porque la mente, tras algún tiempo, tiende a huir.

El principiante no acostmbrado a este tipo de actividad puede sorprenderse al no ser capaz de repetir el Mantra durante mas de cinco o diez minutos seguidos. Lo que repite, además, puede parecerle meras palabras carentes de significado. Si persevera y lo repite ininterrumpidamente al menos durante media hora, dará tiempo al Mantra para que actúe sobre su conciencia y, en pocos días, percibirá los beneficios.

La repetición del Mantra tiene un efecto acumulativo y gana en poder con la práctica continuada. Resulta evidente que la meditación yapa es mucho más que un simple ejercicio verbal; es un estado de completa absorción.

El Yapa es uno de los caminos más directos para llegar a la Autorrealización o Conciencia Universal. Hace desaparecer de la mente impurezas como la cólera, la avaricia, la lujuria y otras que ocultan la luz interior.

Extractos del libro "Meditación y Mantras" de Swami Vishnu Devananda.

 

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Mala: utilizado para la práctica de Yapa o meditación con Mantras.

 
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