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¿Qué
es el YOGA del que tanto se habla hoy en occidente?
¿Es posible integrarlo en nuestra forma occidentalizada de
vivir?
¿Qué hay de sus bases filosóficas y su marco
socio-cultural?
Todas estás preguntas, son por supuesto abiertas a ser abordadas
desde distintas perspectivas. Simplemente unas reflexiones al respecto.
La palabra Yoga significa Unión. Y refiere a la unión
del principio individualizado (Jiva) con lo absoluto (Atman).
También la palabra unión, refiere a unidad, opuesta
al concepto de fragmentación. En el hombre podemos asistir
a la constante fragmentación. Fragmentación del cuerpo,
el deseo, el pensamiento, el ideal de llegar a ser vs. lo que soy,
etc.
Unión significa no fragmentación, y undiad opuesta a
dualidad. El conocedor, el conocimiento y lo conocido, como un mismo
principio vital. Un sistema total, en donde cada punto se conecta
con cualquier otro punto.
Una cinta de Moebius, donde el afuera y el adentro se desdibujan en
un mismo movimiento.
En su versión occidental estamos acostumbrados a asociar el
Yoga a ciertas posuras "raras", a cierto imaginario social
de rarezas y aburrimiento.
La línea más difundida en occidente es el Hatha-Yoga
que involucra el dominio del prana o energía vital a través
de ciertas posturas corporales y la respiración.
Sin duda esta también es la línea qué quizá
más se adapte a nuestra cultura.
Primero por los beneficios que sobre el cuerpo se ejercen. Estos efectos
refieren a: tonificación, elongación, relajación,
efectos vicerales y sobre el sistema nervioso.
Considerando que las tasas de mortalidad indican como primer causa
de muerte en la población (35-65 años) las enfermedades
relacionadas con cardiopatías y cerebrovasculares, cuyos factores
de riesgo son, algunos, conocidos por la epidemiología como
hipertensión, colesterol sérico, hábito de fumar,
sedentarismo, factores estresantes, resulta evidente que un cuerpo
en equilibrio no solo produce mejores condiciones de vida individuales,
sino en toda la comunidad.
Está demostrado que el Hatha-Yoga colabora a la disminución
de la hipertensión, reduciendo las tasas cardíacas y
la presión sistólica y diastólica, y el aprendizaje
de la relajación progresiva, con concomitantes reducciones
de estrés.
Además la dieta Yóguica que es vegetariana, reduce en
un 90% la posibilidad de contraer cardiopatías relacionadas
con el elevado nivel de colesterol sérico.
Estas son razones más que suficientes para demostrar algunos
de los inumerables beneficios físicos del Hatha-Yoga. Podría
enumerar también cantidades de efectos sobre el sistema nervioso,
y de secreción interna.
Pero si bien todo esto es una razón más que válida
para precticar Hatha-Yoga, y todos estos beneficios sobre la salud
y el equilibrio psíquico son efectos "colaterales"
de la práctica regular, no es este el principal objeto del
Hatha-Yoga.
Como decía anteriormente el YOGA significa unión. Y
el Hatha-Yoga no escapa a favorecer este cometido, pues crea óptimas
condiciones para dicha unión.
El cometido del Hatha-Yoga, es lograr el dominio del prana o energía
vital, para lograr suspender las modificaciones mentales, y trascender
por medio de la meditación la fragmentación, dualidades
mente-cuerpo, sujeto-objeto.
Esto significa explorar las profundidades de la psíquis, las
identificaciones, los traumas, lo que trae siempre fragmentación.
Significa explorar la posibilidad de terminar con el conflicto, con
el sufrimiento, y dejar abierta la ventana para que la brisa de la
comprensión advenga.
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